Insiste en que no acepta países vecinos en entrega de rehenes de las FARC
Enero 18, 2009
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, insistió hoy en Bogotá que no acepta la presencia de representantes de países vecinos en el comité que deberá recibir a los rehenes que la guerrilla de las FARC ha prometido liberar.
Además denunció que el diálogo planteado recientemente por el máximo jefe de las FARC, Alfonso Cano, es una trampa de esa guerrilla para desorientar a los colombianos de cara a las elecciones presidenciales de 2010 y quitarse presión militar.
Uribe consideró que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) buscaron “engatusarlo” el pasado diciembre al exigir participación internacional en la anunciada entrega de secuestrados.
Los rebeldes dijeron entonces que una personalidad democrática de un país hermano o de la comunidad internacional debía hacer parte del comité de recepción de los políticos Alan Jara y Sigifredo López, tres policías y un militar.
Los seis están en el grupo de 28 rehenes que los insurgentes pretenden canjear por medio millar de rebeldes presos, mediante un acuerdo humanitario negociado con el Gobierno.
Las FARC “buscaron, otra vez, crearle dificultades a las relaciones internacionales del país, llamando a países amigos a participar en un acuerdo humanitario, con los riesgos que esto tiene para las relaciones internacionales del país”, afirmó Uribe.
El gobernante aludió de manera tácita a experiencias de finales de 2007 y comienzos de 2008 que dejaron en suspenso las relaciones del país con Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez, ejerció como facilitador de un acuerdo entre las partes junto a la congresista opositora colombiana Piedad Córdoba.
Ahora, en lugar de un país amigo, Uribe aceptó que en el comité de recepción de rehenes esté alguien que sea designado por la Secretaría de Estado del Vaticano o el propio papa Benedicto XVI.
Uribe rechazó que las FARC asuman ante la prensa internacional un discurso en favor del diálogo y, en el ámbito interno, secuestran campesinos y activan vehículos bomba, como lo hicieron el viernes en un centro comercial popular de Neiva (suroeste).
“Si quieren la paz, que cesen todas sus actividades de violencia y devuelvan a todos los secuestrados”, exigió el jefe del Estado, para quien la actitud de las FARC “es una actitud farsante, una actitud hipócrita”.
“Por eso no podemos aflojar”, notificó Uribe, quien abordó el asunto durante su primer consejo comunal de Gobierno de 2009, que se centró en el sector salud.
Por otro lado, denunció que el diálogo planteado recientemente por el máximo jefe de las FARC, Alfonso Cano, es una trampa de esa guerrilla para desorientar a los colombianos de cara a las elecciones presidenciales de 2010 y quitarse presión militar
El jefe de Estado aludió a una entrevista de Cano con la revista española Cambio 16, publicada hace una semana, en la que el líder rebelde señaló que lo único que se requiere para dialogar con el gobierno son “plenas garantías de seguridad”.
“Ellos, cuando se acerca un período electoral, para que les aflojen la cincha y buscando que el país haga un cambio pendular, empiezan a hablar de paz y a estimular el discurso de la flojera en favor de la paz, que siempre utilizan para fortalecer su capacidad terrorista. No podemos caer en esta trampa”, dijo Uribe.
El mandatario, que no descarta presentarse a una segunda reelección, también denunció la “actitud farsante” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), indicando que mientras planteaban un diálogo secuestraban a diez campesinos en el centro del país -liberados el jueves- y activaban un coche-bomba el viernes en Neiva (sur), causando graves daños.
“No les vamos a creer ese cuentico. Si quieren la paz, que cesen todas sus actividades de violencia y devuelvan a todos los secuestrados”, sostuvo Uribe.
“Hay que hacerle una pedagogía este año a todos los compatriotas para que no nos dejemos desorientar. Estos bandidos de las FARC le calientan el oído a la prensa internacional hablando de derechos humanos, y enseguida secuestran”, agregó.
Uribe acusó igualmente a los rebeldes de haber querido “engatusar” al gobierno con su propuesta de que países amigos acompañaran la anunciada liberación de seis rehenes, “buscando otra vez crearle dificultades a las relaciones internacionales del país”.
En la que se considera su primera entrevista tras asumir el mando de las FARC a finales de marzo pasado, Cano dijo a Cambio 16 que creía conveniente hablar con Uribe bajo parámetros de “franqueza y rigor”, sobre “la concepción y práctica del terrorismo de Estado en Colombia”.
Con información de EFE y AFP
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